El 10 de junio de 1971, decenas de estudiantes fueron asesinados durante una manifestación en la Ciudad de México; más de cinco décadas después, persisten las exigencias de verdad, justicia y memoria.
Por: Yajaira Espinoza 🐉
Este 10 de junio se recuerda el Halconazo, también conocido como la Matanza del Jueves de Corpus, un acontecimiento que dejó una profunda huella en la historia de México. En 1971, una movilización estudiantil que exigía mayores libertades democráticas y respaldo a la educación pública fue violentamente reprimida en las calles de la Ciudad de México.
La manifestación, organizada en solidaridad con estudiantes de la Universidad de Nuevo León, fue interceptada por integrantes de Los Halcones, un grupo de choque que actuó contra los jóvenes manifestantes. El saldo fue de decenas de personas fallecidas, además de numerosos heridos y detenidos, en un episodio que generó indignación dentro y fuera del país.
Los hechos ocurrieron durante la administración de Luis Echeverría, en una etapa en la que aún persistían las secuelas de la matanza de Tlatelolco de 1968. Pese a los discursos de apertura política, la actuación de las autoridades fue señalada como una muestra de la continuidad de las prácticas represivas contra la disidencia social.
A 55 años de distancia, el Halconazo permanece en la memoria colectiva como un recordatorio de los abusos cometidos durante la Guerra Sucia. Sobrevivientes, familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos continúan exigiendo justicia, verdad y el esclarecimiento pleno de las responsabilidades detrás de aquella tragedia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario